Presidente de la Escuela CNUS
Un destacado dirigente sindical dominicano y presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical. Ha dedicado su trayectoria a la defensa de los derechos laborales, la libertad sindical y la seguridad social, participando en importantes procesos como la reforma del Código de Trabajo y la creación del Sistema Dominicano de Seguridad Social.
Recientemente, el empresario Lorenzo Gómez Marín conmemoró el 40 aniversario de su empresa LOGOMARCA. En un desborde de entusiasmo, señaló lo mucho que su marca ha crecido, al tiempo que anunció la puesta en circulación de un libro con el sugestivo título El Emprendedor y su Laberinto.
Sus conclusiones sobre la prestación eventual denominada cesantía no pueden ser más desafortunadas, ya que, según su criterio, esta se constituye en una enemiga entre el empleador y sus trabajadores.
En ocasiones, pienso que quienes tenemos la oportunidad de usar los diversos medios de comunicación debemos ser cuidadosos, debido a que el público que recibe la información no está integrado por personas menos inteligentes que aquellos que la emiten. Entre los que escuchaban este discurso habrá muchos que se preguntarán: ¿acaso el señor Gómez Marín no es dueño de un emprendimiento que ha crecido durante cuarenta años en este país, coexistiendo con la cesantía, sin que corriera la suerte de muchas empresas poderosas que llegan a la quiebra en países donde no existe esta prestación?
Para colmo, el señor Gómez Marín fue entrevistado de manera "sorpresiva" en su propio programa por dos de sus acompañantes habituales en la conducción del mismo. Como es lógico, aquellos conductores, a quienes no cuestionamos su capacidad, hicieron lo que el sentido común dicta cuando una persona entrevista a su propio jefe.
Señor Gómez Marín, la verdad es que, en catorce años, los empresarios del CONEP, COPARDOM, la Asociación de Industrias, los hoteleros, las zonas francas, el sector de la construcción y el sector agropecuario no han logrado sus objetivos con la reforma laboral.
Parece que las bondades de propuestas como la suya no han encontrado credibilidad. No podemos, señor Marín, pretender que todos pensemos igual. Sin embargo, es preferible que una persona de su perfil se dedique a promover el dominó, el ajedrez u otro deporte, en vez de dedicarse a defender una postura anticesantía frente a la opinión pública.
Mientras tanto, saque un tiempecito para concientizar a los empleadores que evaden, eluden, mantienen por largo tiempo las exoneraciones, las exenciones, los bajos salarios y que se oponen a la libertad sindical, pese a ser un derecho garantizado por los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por la Constitución de la República y por el Código Laboral. A lo mejor, esta modalidad de sociólogo le podría aportar una imagen de impulsor de la justicia social, que no es lo que se deriva de su campaña contra la cesantía.
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