Secretario política educativa CNUS
Asdrúbal Sepúlveda es activista social, dirigente sindical y consultor en planificación, formulación y evaluación de proyectos sociales. Cuenta con experiencia en desarrollo institucional, educación popular y gerencia de proyectos. Actualmente es secretario de Políticas Educativas de la CNUS, presidente de UNAM-RD y director ejecutivo de FUNCENSALUD.
Rafael Francisco Abreu Polanco, conocido públicamente como Pepe Abreu, nació en Tenares, República Dominicana, el 24 de mayo de 1951. A la edad de ocho años se trasladó junto a sus padres y hermanos a la ciudad de Santo Domingo.
Durante esa etapa de su vida, su familia llegó a residir en más de veinte barrios populares de la capital. Esta experiencia le permitió conocer de cerca las condiciones de vida, las necesidades y las luchas cotidianas de los sectores más empobrecidos del pueblo dominicano.
Uno de sus primeros empleos, cuando apenas tenía doce años, fue en una ferretería donde debía manipular productos químicos sin contar con la debida protección. Posteriormente trabajó en diversas fábricas, desempeñando faenas intensas y exigentes.
Su disposición para el trabajo, sin rehuir responsabilidades ni poner reparos ante la dureza de las tareas, llamaba la atención de sus superiores. Años más tarde, algunos médicos le indicaron que varias de las enfermedades que ha padecido posiblemente tuvieron su origen en aquellos trabajos realizados a temprana edad y en condiciones laborales inadecuadas.
Sus inquietudes sociales comenzaron a manifestarse durante la adolescencia, etapa en la que se incorporó a organizaciones juveniles y participó activamente en clubes culturales de los barrios donde residía.
Sus inicios en el movimiento sindical
Más adelante ingresó como trabajador contratado en la empresa Dulcera Dominicana de Bolonotto Hermanos. Al recordar esa experiencia, expresó:
“Yo entré ahí muy joven a trabajar. Es ahí donde nacen mis inquietudes en el aspecto sindical, porque vi cómo se trataba al trabajador en ese tiempo, cómo se le explotaba, todo lo que tenía que trabajar y lo poco que se le pagaba. Eran horas intensas de un trabajo duro. Eso fue despertando mi interés por la organización del movimiento sindical”.
De esta manera comenzó su trayectoria como sindicalista. En la empresa Bolonotto participó en la estructuración y dirección de los Comités Fabriles, organismos clandestinos vinculados a la confederación sindical de la época, el Frente Obrero Unido Pro Sindicatos Autónomos (FOUPSA).
Sobre aquel período, Pepe Abreu ha relatado:
“Ahí comenzamos a crear organizaciones sindicales que en ese tiempo no podían actuar públicamente. Durante los doce años de Balaguer, esas organizaciones eran clandestinas. Uno hacía sus denuncias mediante volantes sobre las condiciones en que trabajaban los asalariados”.
La combinación de su compromiso sindical y su militancia política en el Movimiento Popular Dominicano (MPD) le ocasionó, junto a su familia, momentos sumamente difíciles.
Al referirse a la persecución política sufrida en aquellos años, explicó:
“La casa de mi familia era allanada constantemente. Mi mamá sufrió los rigores de una Policía que iba a nuestra casa y le decía, por ejemplo: ‘Doña María, vístase de luto, porque donde encontremos a ese muchacho suyo, no habrá vida para él’”. Como consecuencia de esa persecución política y policial, en 1972 fue apresado y permaneció durante dos años y medio encarcelado en condiciones extremadamente difíciles.
Consolidación de su liderazgo sindical
Al salir de la cárcel, asumió inmediatamente responsabilidades como dirigente sindical en el sector de la alimentación y se integró a la dirección de la Central General de Trabajadores (CGT). A partir de entonces, Pepe Abreu ha participado en innumerables jornadas de lucha por la defensa de los derechos laborales, las libertades sindicales, la seguridad social y el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras de la República Dominicana.
Tuvo una participación activa en el proceso de discusión, modificación y aprobación del Código de Trabajo de 1992, una de las principales conquistas institucionales del movimiento sindical dominicano. Asimismo, ha escrito decenas de artículos de opinión y análisis sobre temas laborales, sindicales, sociales, económicos y políticos, contribuyendo a la formación de opinión y al fortalecimiento de la conciencia de la clase trabajadora.
Fue también uno de los principales propulsores de la Ley núm. 87-01, que creó el Sistema Dominicano de Seguridad Social. Desde entonces, ha mantenido una defensa constante del derecho de los trabajadores y las trabajadoras a recibir pensiones y jubilaciones dignas.
Responsabilidades institucionales
A lo largo de su trayectoria, Pepe Abreu ha desempeñado importantes funciones de representación sindical e institucional. Entre ellas se encuentran:
Presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS).
Representante de los trabajadores en la Comisión Ejecutiva del Consejo Económico y Social (CES).
Representante de los trabajadores en la Junta Directiva del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FONPER).
Vicepresidente del Consejo de Directores del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP).
Desde estos espacios ha procurado representar los intereses de la clase trabajadora, defender el diálogo social y promover políticas laborales orientadas hacia la justicia, la equidad y el respeto de los derechos adquiridos.
Actualmente, encabeza las luchas que desarrollan los trabajadores y sus organizaciones por la defensa y preservación del auxilio de cesantía, derecho laboral que determinados sectores empresariales pretenden reducir o eliminar de la legislación laboral dominicana.
Legado y trascendencia histórica
El principal legado que Pepe Abreu ha venido construyendo consiste en su condición de ideólogo, dirigente y conductor de un amplio proceso de adecuación política, institucional, laboral, programática y orgánica del movimiento sindical dominicano.
Su liderazgo ha contribuido a reorientar al sindicalismo en el complejo tránsito desde los modelos productivos, culturales y organizativos propios del período de la gran industria y la bipolaridad, hacia las transformaciones de la posmodernidad, la globalización, la flexibilización laboral y el surgimiento de nuevos paradigmas vinculados con la economía y la producción digital.
Esta labor ha implicado comprender que el sindicalismo no puede limitarse exclusivamente a las reivindicaciones salariales o a la defensa inmediata de las condiciones de trabajo. También debe participar en los debates sobre democracia, seguridad social, formación profesional, políticas públicas, desarrollo económico, protección ambiental, transformación tecnológica y justicia social.
La trayectoria de Pepe Abreu representa la continuidad de una vida dedicada a la organización de los trabajadores, a la defensa de sus derechos y a la construcción de un sindicalismo con capacidad para interpretar los cambios de la sociedad y responder a las nuevas formas de explotación, desigualdad y exclusión.
Su historia personal y política se encuentra profundamente vinculada con la evolución del movimiento sindical dominicano, sus luchas, sus conquistas y sus desafíos. Desde su temprana incorporación al trabajo fabril hasta sus actuales responsabilidades nacionales, Pepe Abreu ha mantenido un compromiso constante con la dignidad del trabajo, la democracia social y la unidad de la clase trabajadora.
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